domingo, 11 de diciembre de 2016

Los Diez Bueyes del Zen. Buey 3º.




BUEY 3º: LOS DIEZ BUEYES DEL ZEN.

Esta es la tercera parte del análisis de los versos de Kakuan; en relación significado de la iluminación con la búsqueda del Buey.


3. PERCIBIR AL BUEY.

(Versos de Kakuan)

Oigo el canto del ruiseñor.
El sol es cálido, la brisa es suave, los sauces de la ribera
son verdes.
¡Aquí no se puede esconder ningún Buey!
¿Qué artista podría dibujar una cabeza tan imponente, unos cuernos tan majestuosos?

· Exégesis:

El que busca, se encuentra de lleno con la realidad, ese "sol", esa "brisa", "los sauces de la ribera". Son apercibidos de forma directa; el buscador les da nombre, los señala, los cataloga y les da forma.

Las huellas ya son patentes, pero aún surge la desconfianza de si se va por el camino correcto, puesto a que lo encuentra todo, menos lo más importante, el -Buey-.
Sin embargo, ante esa negación al ocultismo que provoca el verso "¡Aquí no se puede esconder ningún Buey!" sale a flote la capacidad de visualizarlo, de percibirlo. No es que se esconda, sino, que el buey ya no tiene la necesidad de esconderse.

El "artista" es el mismo buscador, ya que es como si pintara su propia realidad en ese mismo instante en el que se percata de que el proceso de Iluminación se está llevando a cabo.

La cabeza del buey, es lo primero que puede dibujar, su intelecto. Un buey sin esa "majestuosidad" no sería un buey; al igual que el buscador del buey si no lo encontrara, no sería un buen buscador.

El Buey está cerca, la iluminación está cada vez menos latente...



[Este texto pertenece al grupo de Facebook de la Sociedad Orientalista de Sevilla (SOS)]


Muchas Gracias.

martes, 25 de octubre de 2016

Los Diez Bueyes del Zen. Buey 2º



BUEY 2º: LOS DIEZ BUEYES DEL ZEN.

Esta es la segunda parada en el análisis de los versos de Kakuan; en torno al significado de la iluminación en relación con la búsqueda del Buey.

2. DESCUBRIENDO SUS HUELLAS.


(Versos de Kakuan)


A la orilla del río, bajo los árboles,
¡Descubro las huellas!
Veo sus huellas incluso bajo la hierba fragante.
Las encuentro lejos, en las montañas remotas.
Esas huellas ya no se pueden ocultar.
Al igual que no se puede ocultar la propia nariz que mira
al cielo.



· Exégesis:

La poesía de Kakuan está repleta de símbolos, tanto -el río- como -los árboles- y esa -hierba fragante- de la que habla, tienen una característica simbólica. A la hora de desglosar el símbolo que Kakuan aporta con sus versos, debemos ceñirnos al mensaje y a su contexto. El buey, aunque se busque, jamás se ha perdido; está dentro del propio buscador, y esta búsqueda es una toma de consciencia del carácter iluminado de aquel que encuentra las huellas del animal.

-Las huellas- quedan descubiertas marcando así que se está yendo por el buen camino. Pasar del río, a los árboles, y luego, a esas -montañas remotas-; denotan un búsqueda prolongada. Se podría decir que descubrir las huellas no se da en un momento justo, sino en un progreso paulatino.

Cuando las huellas quedan expuestas ya es imposible -ocultarlas-, es decir, la búsqueda del buey ya no puede pararse, debido a que aunque la búsqueda se abandone, las huellas seguirán ahí; sino en el camino, en la mente del descubridor.

Termina Kakuan pasando de las montañas remotas al -cielo- que es observado por el buscador haciendo una analogía entre las huellas del buey y la -nariz- del mismo. Podemos ejercer otra analogía, y es que, aunque el cerebro oculte nuestra nariz a nuestra visión, sigue estando ahí, al igual que las huellas expuestas del buey.

La búsqueda sigue...


[Este texto pertenece al grupo de Facebook de la Sociedad Orientalista de Sevilla (SOS)]

Muchas Gracias.

martes, 13 de septiembre de 2016

Los Diez Bueyes del Zen. Buey 1º.




BUEY 1º: LOS DIEZ BUEYES DEL ZEN.


Esta es la primera parada en el análisis de los versos de Kakuan; en torno al significado de la iluminación en relación con la búsqueda del Buey.


1. LA BÚSQUEDA DEL BUEY.

(Versos de Kakuan)

En los pastos del mundo,
aparto incesantemente las altas hierbas en busca del Buey.
Siguiendo ríos desconocidos,
perdido por caminos que atraviesan montañas lejanas,
me fallan las fuerzas y mi vitalidad se agota, y no puedo
encontrar al Buey.
Al caer la noche, solo oigo el canto del grillo en el bosque.

· Exégesis:

Empezamos desde donde lo verdadero se hace palpable (en cierto sentido), lo más cercano a nosotros, la realidad, esto es, lo que Kakuan nombra como -los pastos del mundo-. Nuestros sentidos, pastan en los estímulos del mundo, y lo que nos parece inimaginable/incomprensible son esas -altas hierbas- en las que buscamos al Buey.

-Los ríos desconocidos- circunnavegan nuestra zona de confort, y en el horizonte de lo personal (de la personalidad) se ven aquellas -montañas lejanas-.

La búsqueda del Buey es una búsqueda per se, y de sí mismo; una introspección tan profunda que se exhala e interpreta de esta forma hacia el exterior, siendo mediada por los versos exquisitos del maestro Kakuan.

Al no encontrarlo en la primera búsqueda, esta misma persiste y se demora, al final, al cerrar los ojos solo se oye los ecos de lo onírico, ese -canto del grillo en el bosque- que más que calmarnos, nos perturba, al fallar nuestra búsqueda en su primer intento.

La búsqueda continua...


[Este texto pertenece al grupo de Facebook de la Sociedad Orientalista de Sevilla (SOS)]


Muchas Gracias.

sábado, 19 de marzo de 2016

El Mundo se deshace, renace.


Desde su cama, en vigilia, veía la ventana; no era muy consciente de lo que pensaba. Su mente pensaba por él. Sus párpados agotados clausuraban su mirada y poco a poco el sueño se apoderaba de él. El Sol entraba por la ventana, le daba en el rostro, pero su sueño no se demoraba. Su mente desmoronada inventaba cosas, cosas extraordinarias. La luz de la ventana entraba en su alma, era único, ese sentimiento, esa ataraxia inefable, no había quietud que la comparara.  

Soñaba, y el sol entraba por la ventana. Le acogía, le cuidaba y sin ninguna perplejidad, se despertaba. 


*Este texto creado por mí, participa del Proyecto Semanas #1 atribuido al blog http://piel-de-nieve.blogspot.com.es/

Gracias. Carlos García. 

viernes, 4 de marzo de 2016

Sopa de Prosa.


Llueve, y de repente, las personas no son personas, por que la prosa que exhalan las apalabran. Sopesan, dudan, y las palabras no son palabras. Las letras se deforman por dicción crónica, y se escupen de la boca, lapidando una sobre otra. Palabras cargadas, pesadas, que acometen silencios sepulcrales; o palabras vacías, carentes, que huelen a insuficiencia. 

domingo, 3 de enero de 2016

El Musitar de tu Sueño.





En la noche mientras duermes, mi insomnio inusualmente te escucha. Mi atención se acrecienta con tu palpitar intermitente, como si del aleteo de un pajarito que se acerca, posa y aleja de la rama se tratara.


A veces, dormida dices muchas más cosas que despierta, porque sueñas. Y lo pienso, mi mente revolotea detrás de tu indulgente respirar nocturno. Sin embargo, por mucho que piense mi mente, no puede desgranar la bioelectricidad cerebral que en ese ensueño provoca tus involuntarias inhalaciones, en esa íntima conexión de tus corazón y tus costillas.


Ya decía Calderón que toda vida es sueño, tu sueño también es vida, porque te siento viva igual que en vigilia; pero aquí no gesticulas, tu sencillez se subraya en el simple embiste de la vida contra tus pulmones.


Gracias. Carlos García.


Igv

viernes, 16 de octubre de 2015

Sosiego.


No sé si habrás notado, esa sensación de estabilidad... Pero no aquella que se basa en lo económico, sino en todo lo contrario, esa tranquilidad que no se puede comprar ni vender, una quietud mental que trasciende cualquier cosa que puedas tocar. ¿La sentiste verdad?

Te produce un calambre que no se nota, no tanteas una cosa tan sutil en ese hueco que hay entre neurona, axón y neurona. Es tan leve, que ni tan si quiera unas "Breaking news" pueden levantar tu alma descansada de tu cerebro. Las vísceras descansan... (un momento, ¿vísceras? Una palabra tan patológica no debería estropear este instante), digamos mejor, tu biología, descansa agradablemente sobre su inferior figura que destaca por tus entreabiertos ojos que por nada del mundo dilatarías. 

El agua parece tan dura, tan firme, pero realmente sabes que es dúctil como la seda más fina o el contorsionista que sin esfuerzo tuerce su cuerpo en un mohín corporal intenso. La calma tras una tempestad que se siente como una calima que con sus granos de tenue arena rasca la espalda del cielo. Ese sosiego como la ida, antes de que comience del halcón que desde las alturas ya ha oteado a su presa y se abalanza sobre ella elevando el vuelo unos centímetros. 

Ese momento en el que miras a los ojos de tus hijos y ves que su pupila se dilata y contrae con la luz, y piensas, que calma, siento su vida desde aquí. Un eterno eco que nunca cesa y entre las montañas circunnavega las altas cumbres que desde nuestro corazón siempre recordaremos. Donde la nieve se mezcla con la roca seca y la orilla no está mojada. Ese beso invisible de los amantes, ese roce roto del celo y la injuria que es igual de sosegado al ser igual de equilibrado. La canica de cristal de un niño que rueda hasta que choca con otra, contra la pared o para de rodar. 

Las metáforas se suceden, como las estaciones en el ojo de los hombres.

Gracias. Carlos García.

miércoles, 3 de junio de 2015

¿Cómo era tu rostro antes de que nacieran tus padres?



Partiendo desde el argumento de que nuestra mente es compleja, es decir, que no se reduce a un simple mecanismo de entrada o salida, sino que funciona en un proceso constante; debemos plantearnos hasta qué punto podemos parar esta desdicha. ¿No es malo tener una mente incansable e insaciable? Una mente multiestimulada no podrá tratar con mano de hierro a los deseos voraces que jamás podrán consumir nuestras ansias.

¿Cómo era tu rostro antes de que nacieran tus padres?

Cómo responder a tal pregunta; es difícil asir nuestro rostro cuando eramos niños y con ello, recordarlo. Entonces, es imposible hallar un rostro que no existe, que no se ha creado y que no es posible configurarlo ni si quiera en nuestra imaginación. Nuestra intuición se desborda con su esfuerzo y en el momento en que repensamos y reflexionamos sobre dar una respuesta a esta pregunta, todo se nos escapa.

El Koan no puede superarse a través de nuestra mente, nuestros pensamientos no pueden encarcelarlo, va más allá de toda loa. No se puede responder a una pregunta sin respuesta, porque en el salto en el que vamos a dar una respuesta posible ya hemos caído en la absurda especulación. Debemos de dar tantas respuestas posibles y válidas tratando de vaciar nuestra mente de los pensamientos especulativos respecto a ella.

La primera vez que el discípulo corrió hacia la habitación para darle una respuesta al maestro, abrió la puerta de su aposento con violencia. El maestro escuchó con detenimiento su respuesta, luego le mostró su bastón. 
La segunda vez sucedió lo mismo, aunque esa vez el maestro le dio en la cabeza con el bastón.
A la tercera vez el maestro ni si quiera espero a escuchar lo que su discípulo iba a decirle y lo esperó en la puerta, antes de que entrara; cuando el discípulo hizo amago de entrar...
¡ZAS!

Así el discípulo se dio cuenta de que no había respuesta, en ese golpe estaba la respuesta. En su cabeza dolorida brotó la gran idea, algo que superaba todas las formas de existencia, pudo ver su rostro original desde su mente original.

Ahora bien: 

¿Cómo era tu rostro antes de que nacieran tus padres?


Gracias. Carlos García. 

sábado, 7 de febrero de 2015

Trogloditationes


Empecemos a ver el mundo como un organismo aislado que flota en el cosmos, de una manera absoluta e inexorablemente objetiva, como si uno mismo no conociera la Tierra, como si jamás hubiéramos oído hablar de los mares y los océanos, de las montañas o de los valles. Solo teniendo en el punto de este detallado estudio a la especie humana; no como especie, tampoco como microorganismos de este gran todo, sino como concepto; sin matizar si quiera. Para nuestro asombro, veremos a un ser vivo, reducido, bajo la gran expectativa del entorno y el medio. Si enlazamos con esta idea, la del medio y el entorno, nos hallamos con una nefasta consecuencia que puede apreciarse en la forma violenta en la que el humano se adapta al medio de una forma totalmente innatural, cabe decir, inhumana, contraria a sí mismo. 

Nacimos ya adaptados, antes de que naciéramos, todo estaba preparado y dispuesto, nuestro pequeño ser se veía envuelto en un ambiente en su mayoría artificial que podemos ver aún más antinatural conforme nos acercamos a las generaciones modernas y del primer mundo. Nos encontramos en un continuo envase al vacío, constreñidos por los problemas que nos hemos y nos han creado; si vemos la Tierra como un organismo único y rodeado de vacío espacial y materia oscura, no tendríamos que plantearnos la existencia de problemas. Las contrariedades están claras, cualquier dificultad creada en el hombre está relacionada de forma tácita con su manera de vivir y de subsistir; es decir, un obstáculo que se interponga ante nosotros en este sentido podría ser: la falta de dinero al estar sometidos a un sistema que requiere de él, la falta de comida, un desagrado total hacia las circunstancias, un aplastamiento de nuestros derechos humanos inalienables, falta de libertad, etc... Esto es en definitiva, cualquier cosa que viole nuestra integridad natural y que se adentre de una manera personal en nuestro "modus vivendi"

Si el problema lo creamos nosotros, lo normal es responsabilizarse uno mismo, y cuando me refiero a nosotros, es a cada uno, a nosotros mismos, y no a la raza humana en general. Si nos responsabilizamos de los impactos negativos propios de nuestra vida no tenemos por qué preocuparnos de ningún inconveniente que pueda aparecernos. Ahora bien, en el caso de más del noventa por ciento de la población humana mundial, los problemas no los crean ellos, sino el resto, es decir, la élite, la política del desencanto procreada por los poderes absolutos continentales y trasnacionales que dirigen los engranajes del sistema, a sabiendas de nuestro sufrimiento y por el mero hecho de instalarse en el poder total de una forma arrogante y egoísta.

Hemos sido criados en una granja, alimentados y cebados, pero no de bienes alimenticios, sino de ideas; de ideas falsas e inútiles, consumismo, economía, tipos de interés, todo ello crudo y sin aliñar. Las argumentaciones democráticas a estas alturas es el caldo de cultivo de la mediocridad, del control bipartidista y de la dualidad a la que el mundo nos ha sometido históricamente y socialmente desde que nacemos hasta que morimos. Vivimos en la era del fomento, la era del desarrollo, la era de la libertad, de la libertad de expresión, pero bajo unas ciertas condiciones, ciertas normas que nos son impuestas como carnaza social. Ya no somos personas, no somos individuos libres e independientes, somos masa; la cultura se ha decantado por el concepto de "masa", y desde ese punto de vista nos han asaeteado arrojados a consumir sin control todo tipo de basura sin ninguna utilidad, la misma basura inútil que según aquellos que pretenden el control de cualquier ente vivo productor de beneficio proyecta una supuesta vida mejor en la que coexistir de manera plácida y modernista.

Nos engañamos al pensar que consumimos, al contrario, nos consumimos nosotros mismos de una manera letal. Para la libertad no hacen faltas "peros" ni condiciones restrictivas, y aunque nos creamos libres, siento suponer que no lo somos. Ser libre es tener la opción de no depender del dinero ni del trabajo, de no tener la necesidad de pagar a plazos o de acudir al banco a pedir un préstamo. El sistema del dinero es incompatible con el ser humano, puesto que la vida no se puede comprar y así hemos sido tratados por los paradigmas de la historia, como mercancía que en época de crisis se vende al mejor postor, al más ávido sicario económico que venga a tragárselo todo.

Vivimos en una guerra del opio constante, sin embargo, aquí no se tramitan las situaciones con "estúpidofacientes", sino con algo de mucha más importancia, con el destino de vidas humanas y, por ende, con su futuro que se enturbia en negro a la hora de tomar medidas a medio-corto plazo. La constante "no hay alternativa" se hace cada vez más auténtica, y es una lástima que sigamos sometidos a los mismos bucaneros y creadores de geoterrorismo pirata a nivel planetario.

¿A quién podemos echarle la culpa de nuestra insuficiencia existencial y de nuestra profunda denigración? No hay presidentes, empresas, corporaciones o sociedades anónimas que puedan acarrear tanta culpa y castigo; el poder está tan difuminado que no podemos fijar la vista en alguien en concreto, tan disgregado como la concepción propia del sujeto que ahora es visto como una red. El poder no lo tienen los presidentes, ni los gobiernos, eso ya está enmohecido, se quedó lejos, allá arrinconado entre los escritos de Maquiavelo y su "Principe nuovo". Hay algo que nos supera, que dirige como ya sabemos "los hilos" y que decide a cada momento como poder alargar su proyecto de aniquilamiento incesante. Estamos bajo nuestras propias rejas, tenemos que ser conscientes de eso, ver más allá y tener conciencia de todo ello, puesto que el sistema no parará por ninguno de nosotros, ni el mundo vendrá a recogernos, ni si quiera a los más desvalidos. El vilipendio diario no tiene parangón, el índice bursátil marca nuestras existencias con afán de poder controlarlo todo.

Volviendo a la objetividad del asunto, a saber, al humano aislado, ese humano que acaba convirtiéndose en un creador de problemas, normalmente problemas de poca enjundia pero que afectan de manera voraz al resto de la sociedad, y convertidos en fichas de dominó pasamos nuestra mal actitud de nosotros, a todos los demás. Debemos entender que todos de alguna forma o manera estamos conectados a todos y que si alguien posee una lucha interna dentro de sí mismo, ello se hereda, y ese malestar se multiplica, cosa que viene bien y da ventaja a aquellos que nos llaman "pasta humana". No solo somos controlados por aquellos, sino que somos controlados ya por nosotros mismos, no necesitamos amo que nos fustigue, nuestra decadencia ya nos domina bastante bien, al igual que nuestro miedo.

Como ya escuché de la boca de un cantante poco conocido "aquellos que intentaron parar el tren salieron sin respirar por la puerta de atrás"; vivimos en un ininterrumpido cambio, en la novedad, al escuchar persistente del tweet, sumergidos en un cuadro salido del futurismo, rodeados de humo, máquinas y marionetas. Debemos construir y pensar un mundo más útil, y más práctico, dejando a un lado lo disfuncional y, por supuesto, olvidarnos de esas baratijas que creemos de lo más imprescindibles.

No tengo ni la más mínima, remota e ignota idea, del mundo que nos sobrevendrá, si realmente queremos cambiar, olvidarnos del precio mercantil de las cosas y tomar la justicia como se ha de tomar, sin dinero de por medio, adelante y yo el primero por la senda de la libertad. Si se ha de abandonar los modelos obsoletos no debemos de tratarlos como algo que realmente no nos valió la pena, es de buena moral echar la vista atrás y no reescribir la historia, y lógicamente nuestros fatales errores. Pero mientras tengan el poder "los hombres detrás de la cortina" y no nosotros, y tenga más importancia un papel o un contrato que una persona, estamos realmente jodidos.

Lo importante es dejar las creencias a un lado, Dios no tiene baza en este asunto, y menos cuando se habla de nuestra libertad, que pinta el aquí, no creo que pueda comer por mí, no creo que pueda sentir mi miedo, pues su misma idea en la actualidad mueve millones y mata a otros cientos. "Por sus actos los conoceréis", y créeme que los conoceremos, podemos ya palpar el aire de reptil caníbal de algunos políticos, de ávidas arpías con ansias de poder; la lucha ya es nuestra, somos mayoría, pero en nuestra contra, está nuestro propio ego, nuestra propia comodidad creada y ese sistema del Bienestar tan flemático que parece que cura nuestras heridas de guerra.

No hablamos desde la mente, desde el pensamiento, hablamos desde una cueva cuyos pilares son la ignorancia. Somos trogloditas como bien ya predijo Platón, jamás salimos de la cueva y cuando salimos de ella nos cortan las alas y la cabeza. Somos el fuelle que da aire a las ideas inhumanas que algunos proliferan en sus élites; es hora de abandonar la cueva, es hora de un replanteamiento a nivel global de la civilización, es el tiempo en el que lo sabemos todo, pero no sabemos nada, tenemos todo el conocimiento del mundo a nuestro alcance pero tememos toda la sabiduría del mundo, porque nos sobrepasa. Debemos acabar con las redes de poder, ese poder ultrarracional que se ha autoperpetuado durante siglos a través de linajes de sangre, esa misma sangre que asesinó a millares de nuestros antepasados en conflictos bélicos sin sentido y que aún siguen muriendo por una comunidad que no sabe realmente nada de ellos ni de sus inquietudes.

Tenemos que dejar nuestros criterios mundanos a un lado, y fomentar un clima más allá de las dificultades insulsas que adornan y mancillan nuestra vida. Porque debemos comprender que disponemos solo de una vida, y no de dos o tres, y que nuestra consciencia permanecerá el tiempo que nosotros mismos decidamos; sobre nuestra mente nada se puede decir que provenga del exterior de ella, al menos, que sepamos. 

martes, 6 de enero de 2015

Corazonadas


Mi corazón ya se desvirgó años atrás, lo cortó una mirada, seca, que sin reparos pudo hacer de mi corazón un campo yermo. Una mirada que enjuagada en lágrimas compartía lo mismo que yo, pero que era tan distante a mí que me hizo entender que aquello que veía no me correspondía, claramente, de ninguna manera. 

Poco después, (o eso cuenta mi corta historia) otro ser que de la nada surgía, vino ante mí; tierno, dócil, fuerte, primerizo, pero frágil, tan frágil como el cristal fino que se parte al caerse, tan breve como un ese resplandor que deja el rayo. Me decía que no era fugaz frente a un panorama de estrellas inolvidables, pero por errores que hube de cometer, fugaz se hizo, y se alejó como un cometa que jamás regresaría, diciéndome adiós en la distancia y engendrando su propio olvido en mi memoria. 

No tenía morada en la que acurrucarme como amante, un beso me lo podía dar cualquiera pero estabilidad emocional, ninguna. Aprendí lentamente a satisfacerme, comprendí que las cosas tienen su ritmo y que cuando menos lo esperas, puede cambiarse todo. Turbulencias hube de dar y, por supuesto, hube de recibir. 

Más allá del tiempo y el espacio emergió de este destino mío, una musa que complació cualquier deseo que se me planteara, (al menos al principio). Un beso que para recordar, eterno empapó mi alma, una fuerza y un intelecto férreo, un cautivar excelente; sin embargo, todo muy aparente. Mi físico se enalteció al igual que mi seguridad, y largas tardes y lejanos lugares colmaron esa curiosidad tanto mental como sexual que mi cuerpo me pedía. Pero todo pudo truncarse con una tormenta, un suceso, una distancia; un enigma que marcó el final de algo que ahora ya no era. 

Fue el final, y vagando por antiguos resquicios que pude recordar, retomé y profundicé en lugares extraños que tampoco mi corazón olvidará. Pero de todos y cada uno de ellos mi alma fue defenestrada, sin que nadie pudiera consolar este ímpetu que de mi nacía. La tranquilidad llegó de nuevo, y la calma se estableció como ese silencio que en una noche cualquiera pudiera provocarse.

Aún queda más. De la nada surgió un huracán, una fuerza magnánima de besos y caricias, de palabras bien dichas, de sentires bien anclados, de encajes bien bordados. Tan pronto como aquello se hizo, mi "yo" se deshizo en él, se dejó llevar, y jamás sentí algo tal anteriormente. Bendito amor que me brindaste esta gran oportunidad, de volver a conocerte con otra cara aún mejor que la anterior, con otra forma aún más peculiar, con otro sentido, aún más sentido y con otro amor, y otra forma de amar.


Gracias. Carlos García Claros.

viernes, 2 de enero de 2015

Hielo, nacimiento de sus manos.


Las manos frías como el alma del hielo que en lo profundo nacido de ellas fue. Lo frío nació de sus huellas, de esas manos de carne que de escarcha se presentan. Los carámbanos del norte eran los dedos de sus manos y la línea de la vida un copo geometricamente perfecto. Ni el más duro e intenso calor del cosmos pudo derretir tanto cristal, pues la materia de esas manos eran sangre universal. Imperturbables y quietas formas orgánicas, dadoras de calor tenue con el tiempo, dando forma al respirar que uno pudiera sentir al salir o al entrar en su entorno.  

Alejamiento

Aquella palma que tocaba piel ajena convertía en nieve el verano y en tormenta la verbena. Su piel enamoraba a cualquiera, fuera quien fuera, pues tan gélida se mostraba que no había quien se inmutara ante tanta excelencia dada. Aquellas manos que escribían versos con el blanco de las altas cumbres y que luego se enterraban en los lagos de estrellas más súbitas del universo, son las que hacen sentir protegido al corazón que las anhela. 

Patrullaje

La frialdad rompía el espacio y el tiempo, porque experiencia a experiencia brotaba aquella niebla que embelesaba mis sentidos; lo traspersonal se alcanzaba, no había diferencia de sujetos, aquellos glaciales por manos no tocaban solo la piel, sino el corazón. 

Acercamiento

Mis latidos se intercalan con esa píldora hecha de granizo que agranda el temple y hace desaparecer mi nerviosismo; y es que, el amor es medida por más medida y unas manos amigas no son extrañas aunque frías sean, por cuanto más se adentran en mis entrañas.

Adentramiento

Sus manos tocan mi núcleo, lo manejan a su antojo, como si su llave abriera mi cerrojo.

Unión

Carlos García Claros

PD: Humildemente dedicado a una persona especial, cuyas manos son dos témpanos y que amo de principio a fin.

Click aquí para ver el texto de ella.

jueves, 16 de octubre de 2014

Metáphoros, el dios de la Alegoría.

Hace ya algún tiempo (unos 9 meses; lo equivalente a una gestación humana) que no publico nada en este mi Blog. La verdad, han sido unos meses bastantes intensos y de mucho movimiento; he dejado de vivir con mi familia y me he independizado con mi amada (y esta amada no es la poesía o la escritura, es una persona de carne y hueso a la que adoro, y a la que le dieron el nombre de Isabel), sí, ya soy independiente, además de que me he tomado unas especie de vacaciones de escritura sin avisar como si mi mente hubiera estado "estivando" (hibernando en verano). 

También he estado ocupado haciendo otras cosas, estudiando, ejercitando mi cuerpo y mi mente al unísono, además de haciendo planes de futuro, organizando viajes, y todo lo demás... En fin, no pretendo aburrir, pero os aseguro que a partir de ahora al menos intentaré publicar con más asiduidad.

Por cierto, mi Blog se ha abierto al mundo, ahora tengo Twitter (aunque lo uso poco), también poseo Instagram (en él subo fotos que realizo, me encuentro, o me encuentran) y Facebook en el que entro cada día, y aquí os dejo los enlaces a los que podéis acceder para saber más de lo que hago: 

Twitter: https://www.twitter.com/loverdades
Instagram: http://www.instagram.com/loverdades/
Facebook: Carlos García Taijitu

Y ahora, sin más dilación, con todos ustedes, la nueva entrada:


Metáphoros, el dios de la Alegoría, cuando nació proveniente de "Uno" era solo un pensamiento, algo radical, pero una simple constante tocada en la cuerda de la música del universo que se creó. Poco a poco, ese pensamiento se incrementó en su pequeña pureza, se revolvía como un bolo alimenticio en la boca del Dios supremo, como algo que no encajaba ahí, algo que no debía existir. 

Sin embargo, guarecido en un escondrijo del universo primigenio pudo subsistir alimentándose del alma de los genios muertos. Esos genios que supieron mucho y dijeron mucho pero que al final de sus vidas, el polvo de sus huesos ya no decía nada, mientras el silencio se apoderaba de sus almas vertidas al abismo y subidas hacia lo divino. 

El dios, creció evitando ser descubierto, ya que sería tratado como un paria, y eso en el mundo divino no estaba bien visto por los Arcontes (¿que quiénes son los Arcontes?, Eso ya os lo explicaré más adelante), puesto que un fallo en el reino divino haría tambalearse todo el panteón creando profundas grietas en sus cimientos y ya con la del ateísmo, los dioses tenían bastante. 

Metáphoros al llegar a la adolescencia se sentó a la orilla de una laguna secreta, ocultada por los hitos de la magia. Comenzó a reflexionar sobre su corta y estrepitosa vida, y deseó no volver a estar y pervivir en la tiniebla, se puso en pie y comenzó a caminar hacia la profunda laguna; el agua comenzaba a cubrirle: primero las rodillas se sumergieron, luego el vientre, después todo el torso y finalmente su cabeza. 
En la negrura espesa del fondo de aquella laguna decidió mientras perdía cada vez más aire su próxima acción en el mundo, y rápidamente emergió a la superficie con una fuerza y un ímpetu jamás mostrados.

Dio la cara al mundo divino, derruyó la gran losa de piedra que lo separaba del plano sagrado (aunque nunca se había separado ni alejado de él) y sus ojos se bañaron de lágrimas mientras el poder del Sol quedaba impreso en su retina. Metáphoros, perdió la visión, pero ya crecido comenzó a recuperarla; de todas formas, no necesitó nunca sus ojos, el veía a través del pensamiento de las gentes y de los ojos de los dioses y la Humanidad, ese era su poder dado. 

Su surgir al mundo sagrado fue notorio, los Arcontes fueron rápidamente en su busca, mandados por el Dios primero portador del fuego creador y fuente de conocimiento (parte del que el Titán Prometeo acaparó y robó). Metáphoros emprendió la huida ciego por el mundo sagrado, dejó todo el mensaje posible que le dio tiempo a comunicar en el alto mundo; pero las cosas no fueron bien para él, la huida se quebró cuando uno de los Arcontes enviados y guardianes de la estabilidad sagrada le paró los pies. 

Ambos, tanto el dios de la Alegoría ciego por su causa y el Arconte que lo detuvo se enzarzaron en un pelea épica. A pesar de durar varios siglos en nuestro tiempo, Metáphoros aunque había empezado el combate sin visión y desarmado, consiguió armarse con una gran lanza hecha de espinas y justo cuando dicha lanza estaba a pocos centímetros del corazón del Arconte, cosa que lo heriría de muerte, un rayo celeste cayó entre ellos, lanzado desde las manos del Dios primordial. 

La breve pero descomunal centella destruyó el campo sagrado y agrieto el suelo de la bóveda cósmica haciendo caer al dios Metáphoros y al Arconte al reino de la tierra, esto es, al reino racional de los humanos. La lanza de espinas se desintegró dando lugar a todas las rosas del mundo, el Arconte se fundió en polvo formando con su cuerpo gran parte de los desiertos de la Tierra y, por último, Metáphoros quedó disgregado en la mente de los genios y sabios que pudieron recrearlo y comprenderlo. 

Así, el dios de la Alegoría se difundió en los textos escritos del mundo, tanto sagrados y revelados como profanos y paganos, como pensamientos figurados y expresiones que se escapan de un sentido puramente lógico, extendiéndose en la literatura universal, en la prosa y en la poesía hecha de la mano de seres de razón y sentimientos. De esta forma al humano se le concedió la esperanza de poder escapar y de huir de una realidad disforme y prendada de la guardiana alma putrefacta de aquel Arconte que estremecido, se precipitó sobre los cultivos que antes poblaban los frondosos terrenos que ahora son desiertos. 

De esta manera, se creó así la Metáfora mientras la grieta de aquella épica pelea seguía y sigue abierta en lo sagrado.


Gracias. Carlos García.

PD: Este relato o texto no tiene ningún indicio de verdad o certeza en el ámbito histórico y/o mitológico, no está sacado de ningún libro, texto o revista. Dicho relato o historia es creada por mí, Carlos García Claros, certificando dicha historia como invención propia y deliberada.

martes, 14 de enero de 2014

Hueco


Un hueco, un enorme hueco, mayor que el tiempo que llevo sin publicar nada que se reduce a un mero trimestre. El pensamiento humano es sorprendente, el simple hecho de poder formar palabras, argumentos, razonamientos exquisitos dentro de nuestra cabeza, en ese hueco que une lo simple y lo infinito, ya nos hace perfectos. 

Dentro de nuestras conexiones neuronales sinápticas electro-bioquímicas se puede encontrar incluso el amor, el sentimiento y la morfología de nuestro ser. Poder convivir con nuestro cerebro es uno de los mayores progresos evolutivos que hemos podido conseguir, allí dentro, donde una neurona se une con otra podemos inclusive desdoblar nuestra personalidad, desplegarnos y pensar en pasado, presente y futuro.

En ese hueco rememoramos olores, pasiones, momentos, tristezas, ilusiones, proyectos, con un simple chasqueo de la naturaleza podemos replegar nuestro miedo, impulsar nuestra voluntad y destruir las barreras que limitan nuestra mente. 

Desde dentro nuestro podemos catalogizar el infinito espacio interdimensional, comprender la relatividad absoluta, observar y teorizar sobre lo cuántico e inclusive crear cosas que antes jamás hubieran existido. Mientras respiras, vives, lees, tu cerebro produce los estímulos y plasma la información que recibe a través de tus ojos en menos de lo que tu puedas cerrar esta página. 

Me pregunto ¿Cómo es posible que nuestras funciones puedan llegar tan lejos? ¿Cómo es posible que hayamos llegado tan lejos a nivel biológico? ¿No es una pena vivir en un mundo arruinado a pesar de tener un sistema anatómico rico y dichoso? Debemos educar nuestro cerebro, pues malgastar algo tan útil es una verdad tragedia. Una tragedia comparable a las de Sófocles o quizá aún peor.

Allá arriba de los ojos y detrás de nuestra frente escondemos los mayores misterios que jamás podrás descifrar ni contar en toda tu vida, con más de cien trillones de conexiones neuronales, es decir, 100.000.000.000.000.000.000 de conexiones, cuando la edad del universo no alcanza ni al medio trillón de segundos. 

Pero aún así, nuestros ojos no pueden vislumbrar tal perfección y prefieren descansar sobre el burdo tópico, ese "nadie es perfecto", miren adentro, den una vuelta de 180º a sus propios ojos y afirmen con total consciencia que todos y cada uno de nosotros ¡SoMoS Perfectos!

Dejo un vídeo bastante interesante relacionado con el tema (activar subtítulos):



Moraleja 42: "Nuestro cerebro es una máquina perfecta, qué más decir de nosotros".

Gracias. Carlos García.

lunes, 21 de octubre de 2013

Guiño de rabia


Ese momento en el que tu mentón se endurece y ni una pequeña brisa de oxígeno pasa entre tus cerrados dientes, es algo que podrás recordar siempre. Mi temperamento no es grave, pero un desamor que procede de ninguna parte puede matar a cualquiera.

Mi rabia, pensada que había sido defenestrada de las estancias de mi alma, resurgió en un mísero segundo que no quería compartir y no lo hice. Un amor no hecho, un querer vengado no nato que por daño externo de terceros ha de ser vendado y restaurado, sin pensar en consecuencias alternas y desfachateces propuestas.

Podría hacer sus nubes del cielo de caramelo dulce como su sonrisa si quisiera, hacer su corazón fuerte destrozando toda espina que vaya con intención de hacer futura herida. Pera esa no es la cuestión, el problema es la pasión desenfrenada retenida, esta doctrina sin sabor, estas postura analógicas de nada y ese sentir dañado que sigue molestándome aunque no sea mío.

Esta empatía absoluta ya raya lo grosero, insulso yo si sigo adelante con esta patraña que jamás será mentira. La rareza gana a lo cotidiano, pero no sé si la rareza es el dolor que ella pueda sentir, o lo cotidiano es esa desesperación de querer besarla y por principios de quién sabe dónde, no hacerlo. 

No sé si esto es una absurda broma o alternancia entre amor, amistad y abandono, y es una molestia no poder averiguarlo, puesto que entre incertidumbres a veces ando y ahora con este guiño de rabia mis deleites van escaseando. El dolor ajeno no duele, pero molesta, como un trocito de concha bajo tu pie en la playa; y cada vez me conciencio más de que da igual lo que haga, lo que escriba, o lo que diga si ella solo podrá seguir siendo amiga, muy buena, pero amiga.

Moraleja 41: "Los sentimientos buenos siempre pueden ser recordados, pero los malos están también al acecho tras el velo de la memoria".

Gracias. Carlos García.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Compendio de Moralejas II


Moraleja 20: "El licor nos puede ausentar de la realidad pero nunca nos podrá mostrar la verdad pura y sin obstáculos, la distorsión borraría nuestra visual nitidez".

Moraleja 21: "Desde Hammurabi te han estado engañando, abre tus ojos y saldrás del engaño, sal de la granja en la que te introdujeron"

Moraleja 22: "Observar nos hace grandes como nuestras cordilleras escarpadas, nos hace luminosa la consciencia, dándonos paz y claridad a todo nuestro ser".

Moraleja 23: "La civilización cae en el Hades mientras Zeus nos despide desde el Olimpo"

Moraleja 24: "Queda mucho camino por recorrer solo hay que decidir si escalar el precipicio o tirarnos por él".

Moraleja 25: "La consciencia es el arma para la paz, y la paz da vida".

Moraleja 26: "El hilo de la vida es delgado pero fuerte, así como la rueca que lo enreda que cuanto más veces lo enrolla más misteriosa se convierte".

Moraleja 27: "El amor es un rompecabezas que hay que completar, o al menos eso dice esta alocada idea"

Moraleja 28: "De lo más recóndito de la vida aparece alguien que te hace ver lo sutil mucho más importante que lo tosco"

Moraleja 29: "Cuidado con los portadores de los falsos presentes y sus promesas rotas, ningún valor que no salga de ti mismo podrá servirte"

Moraleja 30: "El Absorbe-mentes puede dominarte, manipularte e incluso domesticarte, olvídale, recházalo y él jamás tendrá ningún poder".

Moraleja 31: "Las pasiones son fuertes pero a la vez frágiles, es como una llama; si es muy grande no la podrás controlar, pero si es muy pequeña, morirá".

Moraleja 32: "Por sus formas de vestir y actuar sabréis de quíenes hablo, es decir, por sus frutos los conoceréis".

Moraleja 33: "Es mejor desdeñar esos sucedáneos sentimientos que nos afectan e ir directamente a ese sentimiento original que en su regazo nos embauca".

Moraleja 34: "Un viaje es breve, puesto que aunque des muchos pasos, todos cuentan como uno solo".

Moraleja 35: "El tiempo puede separar el cuerpo y el recuerdo, pero jamás podrá separar el alma y el espíritu".

Moraleja 36: "El mundo material y el mundo espiritual son dos ojos de una misma cara, tú decides cual guiñar primero".

Moraleja 37: "Toda vida es Unión, toda Unión, por ende, es Vida."

Moraleja 38: "Si buscas la belleza se audaz y astuto si no quieres encontrarte con pobreza decorada de buenos momentos".

Moraleja 39: "Los años pasan al mismo tiempo que la materia de la que estamos hechos se encamina a la podredumbre, pero las experiencias quedan marcadas en el tiempo infinito".

Moraleja 40: "La Obsolescencia marcará los pasos, la humanidad seguirá los mismos".

Moraleja de las veinte segundas: "Cada palabra que encuentres en tu camino es como una nota de Orfeo que se posa en tu oído, un deleite, una enseñanza".

Gracias. Carlos García.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Manifiesto de la Obsolescencia


No me importa si realmente tus ojos y tu mente siguen estás letras, en cien años estarán obsoletas, al igual que todo lo que a tu alrededor observas. Será antiguo, valioso, preciado, querido, pero el vertiginoso ritmo social empujará a todos esos artilugios al abismo infinito. 

Todo movimiento pasado, basado en ideales ha muerto o se ha podrido con la corriente sulfúrica del tiempo. Murieron tantos por la ideología que sus ansias perseguía, y ¿para qué? ¿De qué sirve una generación muerta que en un rincón polvoriento de la historia su piel dejó? Otro detalle que por añadidura obsoleto queda. Lo mediocre siempre ha existido, muchos lo critican, lo difaman, lo increpan, pero, ¿realmente saben qué es lo mediocre? Seguramente en sus elucubraciones filosóficas y charlas de cierto prestigio, crean ver un atisbo de lo que ello es; pero el problema es que siguen sin verse a sí mismos.

Cualquier idea que sesgue una vida, no merece existir. Las ideas se van cubriendo de mugre y en un último suspiro por vivir, enmudecen en la obsolescencia. Muchos progresos lleva el hombre a sus espaldas, pero tras esos avances técnicos y de cualquier variante, también se esconden la miseria, la podredumbre y la cara más oscura del ser humano. Luego nos culpamos, y por supuesto, nos quejamos e irritados pensamos que el mundo es un gran vertedero movido por beneficios especulativos y tipos de interés. 

Se molestan y muestran en las calles esas obsoletas manifestaciones y pancartas pútridas a favor de esto y lo otro, o en contra de aquello y de lo de más allá; y vuelven a casa con esas satisfacción de haber agregado bondad y luz al mundo, pobres ilusos. Con gritos repetidos creen que dan fuerza al pueblo, mientras el pueblo también es el banquero y, por supuesto, aquel que en el cajero duerme. 

Culpan a esos políticos de estafadores y corruptos, el problema es que realmente lo son. Sin embargo, el poder no está ahí, ni en el presidente, ni en los dirigentes de los grandes países del planeta, no. El poder se oculta como un ilusionista y juego con las personas como si naipes de prestidigitador se tratara. La sabiduría al parecer aún persiste a esa obsolescencia y a este vaivén de calamidades, gracias a una gran minoría que jamás prosperará en la cultura de la incultura. 

Rodeados de información, de cámaras de televisión, radios, móviles, redes cinéticas, conexiones instantáneas, preparación, conocimiento, inteligencia y muchas cosas más; pero el humano aún se pregunta qué es la vida, qué es la muerte, qué es el amor y qué es la verdad. Es agridulce, gracioso y triste al mismo tiempo, que unas sociedades tan avanzadas comentan delitos tan penosos e insulsos. 

Los tabúes son los primeros que deberían caer, pero sin embargo, se imponen. Al haber tabúes, jamás puede haber revoluciones, puesto que jamás se evoluciona; por ello nos encontramos en una recesión de índole zoológica que nos está arrebatando lo más preciado, nuestra vida, la respuesta a la pregunta ¿por qué vinímos aquí?

La guerras ya serían obsoletas si no fuera por esos intereses que carcomen a las naciones y a sus absurdos presidentes sin poder alguno. Los países ya no existen, el poder no se centraliza, sino que se divulga y se confunde. Las entidades son solo símbolos, pero quedan inservibles como la desalojada tumba de un faraón al descubierto; mientrastanto la justicia ciega y coja inclina la balanza hacia el lado donde el dinero más pese. 

La confusión que desde la época antigua del "Divide et impera" se instaura sobre la borreguiza disocia cualquier tipo de sublevación llevada a cabo, ideada o inventada. Queda obsoleto la violencia legítima hacia cualquier ser, ¿dónde creen que estamos? ¿En Sumeria bajo el Código de Hammurabi? Los tiempos cambian pero la misma mano negra que controlaba el mundo antiguo sigue con sus hilos perpetrando el desfallecimiento del moderno. 

Obsoletas son las modas que imponen el corte de la tijera del ser que se nos clava en nuestro ser, destruyendo esos defectos que nos hacen únicos, y esa creatividad que se nos negó que en su día y aún hoy crea el arte y la belleza. El cambio de paradigma es un salto cualitativo hacia un futuro jamás utópico, la creencia de que alguna ideología es utópica es la mentira que nos han hecho creer para no tentarnos a realizar tal sueño.

¿Qué más obsoleto debe quedar? Sino todos los actos inmorales que como seres de consciencia despierta debemos mitigar y hacer desaparecer. Los maestros y predicadores quedan fuera, la obsolescencia también les llegó, cada uno puede ser maestro de sí mismo sin necesidad de someterse a una doctrina inamovible por el resto de sus días.

Todo pensamiento cerrado y dividendo del resto también es inútil, al igual que un pensamiento único que dejaría sin visión al mundo entero; en este sentido deberíamos aprender mucho del Tao y el equilibrio, cosas que nos han sido negadas desde que vimos la primera luz del mundo.

Moraleja 40: "La Obsolescencia marcará los pasos, la humanidad seguirá los mismos".

Gracias. Carlos García.

martes, 3 de septiembre de 2013

20 años de vueltas solares.


Dicen que veinte años no es nada, poco para muchos pero para mi es mi vida entera. He conocido el amor, así como el dolor bien distanciado de él, la melancolía más brava que quizá dentro de otros veinte años sea la más barata. He aprendido a besar, a saber enfadarme, a jugar y a saber cuando parar; he visto también a mi cuerpo madurar y he sabido cobijar al pensamiento pueril e inocente que engalana el niño interior que dentro llevo.

Aprendí a amar y a perfeccionar ese tipo de sentimiento, todo para darlo, como recibirlo y claramente, hacerlo. He confrontado juicios dolorosos que se hundían en mi como la metralla de guerra verbal más iracunda, me sometí a muchas pruebas, he sabido engordar y adelgazar, así como querer e intentar no despreciar.

He sido rechazado y también aceptado, repudiado por algunos que sin motivo o con los suyos me increpaban, y querido por muchos que con abrazos mis brazos han recibido. He conocido más gente de la que he olvidado, he notado apoyo a mi lado y también desgraciadas puntiagudas zancadillas.

Media vida he escrito y más que hubiera podido y deseado habiendo borrado largos parones esquivos, también hubiese progresado más aún de lo que ahora ya soy en este campo; pero el hombre no es carpintero de una herramienta sola y no voy a desperdiciar mi vida comentando errores y fallas del pasado. 

He estudiado mucho, pero nunca lo innombrable, cada hora de estudio ha sido acompañada por festejos que marcan el dial de lo lindo a lo denigrante. Amistades he entablado, algunas de ellas cayeron en un tenue pero gustoso recuerdo resumido en un momento, que engarza años de mutuo conocimiento, ya fuera en instituciones y facultades o en un banco de algún parque.

He despedido a familiares y dado la bienvenida a otros, he aprendido a vivir haciéndome fuerte por momentos sin jamás ser insensible, ya que siempre que mi cuerpo y mente eran fortalecidos por la experiencia, sabía que amor y verdad existían, que no se han de confundir ni de manchar con otros sentimientos menos ilustres.

Lo mejor es que algún día diré que veinte años no es más que nada y leeré este texto tan humilde como el polvo.

Moraleja 39: "Los años pasan al mismo tiempo que la materia de la que estamos hechos se encamina a la podredumbre, pero las experiencias quedan marcadas en el tiempo infinito".

Gracias. Carlos García.

martes, 30 de julio de 2013

De Soberana Memez (a una "reinona").


Con esos aires de grandeza vienes ante mi y te presentas, con los soldados amigos de tu corte y algún que otro chiste de payaso. Hablas de tus viajes próximos, tus andadas colosales y citas apreciadas, viendo que un lugar en mi vida hubieras tenido pero no has querido ni el más mísero polvo de estrellas. 

Quisiste venir de soberana y que yo fuera tu bufón y ríe gracias, pero no; puesto que descubrí tu identidad y tú carácter de Mari Bárbola que siempre quiso ser una menina a la derecha del rey y de la reina. Tu grandeza se hace minúscula al ser descubierta y la puerta de mi ser se cierra para no dejártela abierta, mientras poco a poco voy quitándote el disfraz de tu falsa entereza. 

Inmadura no eres, pero niñata sí, con esto me tomo demasiadas libertades, rompo la piñata y caen todas tus hipócritas falacias, pero sé con certeza que no leerás esto aquí escrito. Por ello el anonimato te guarda  en su seguridad, al igual que a tus amigas que contigo gustos infantes y mediocres de bebida y caladas comparten.

Me digno a escribirte anteriormente y ¿para qué? Si lo inentendible por ti es burlesco y convertido en personaje de picaresca para usted he sido. Anhelaba ese tono dulce de tu rostro y pienso en él cuando creo con escritura este texto, pero demasiado inteligente te creías como para jugar conmigo como otro de tu colección de ropero o de tienda de campaña. 

Viniste protegida como si yo fuera un perro rabioso que quisiera comer tu pienso, pero pienso que así no era ni soy yo, por ello abandoné ese sentir que me hacía a tus pies criado y no feliz. Vete con tu corona de cobre y hojalata, pues si brilla será por la ausencia de las gemas, esas que aunque no lo creas están dentro de ti.

Baja de ese pedestal iluminista y se de igual a igual aunque ya creo que es demasiado tarde para ello, ya que deseas ser del mundo entero emperatriz, pero ten en cuenta que mi lengua jamás será para tus zapatos lustre ni barniz. 

Moraleja 38: "Si buscas la belleza se audaz y astuto si no quieres encontrarte con pobreza decorada de buenos momentos".

Gracias. Carlos García.

viernes, 21 de junio de 2013

La Vida solo es parte de la Vida


¿Qué egoísmo es ese que desdeña el descubrimiento del sentido más profundo de toda vida? ¿Por qué centrarse en el mero conocimiento de la vida humana?

La vida solo es parte de la vida, como un proyecto, un trazo en el papel en blanco que el cosmos en su legado sideral nos hereda.
¡Qué grandeza nos da el Universo! Inspiramos y vivimos, expiramos y lentamente morimos, ¡¿qué paradoja más bella que esa puede él entregarnos?! Más paradójico aún podría resultarnos el tino de Julio Verne al predecir hechos futuros, el bautismo de Jesús sobre las aguas del Jordán, los sermones del Tathāgata, la pintura impresionista de Monet, la espesura de la Selva Negra, el arte del Zigurat en Sumeria, las grandes montañas del Himalaya...

Tanto en tan poco, y eso que aún no he salido del ámbito planetario que no abarca más que unos cuantos continentes y un puñado de agua comparado con el nivel cósmico de la estrella Sirio, la grandeza de los agujeros negros o Antares. Tanto nos da la vida y tan poco le pedimos, simplemente un respirar, un conato, un subsistir con el que sentir lo más maravilloso que nos pueda deleitar: ese placer, ese amor, esa verdad, ese misticismo, lo cuántico, etc...

Pero la vida no es suficiente para la vida, es tan omniabarcante que no podemos ni siquiera casi mencionarla; y no nos damos cuenta de que la VIDA en mayúsculas, es Dios.
Se nos muestra y como la sentimos en lo seres queridos más sentidos se evapora, desaparece al no merecer más perpetuación del propio ser. Y no es guiño del destino ni desacuerdo de los astros, es la propia vida que ella misma puede hacerse desaparecer.

Esos ideales por los que muchos murieron no merecen vida, tan solo para vivirlos, pero ¿para qué morir en una causa perdida si se puede vivir en una causa vivida? ¿Qué sentido tiene perecer por ideologías absurdas cuando la vida ha traído al mundo personas de toda clase sin discriminación alguna?

¡Qué estupidez! esa división humana ilusoria ha de ser transcendida, olvidada. Toda separación por ego es mera ilusión, ¡Es Saṃsāra! ¡Olvídalo! ¡Olvídate! ¡La división no sirve para nada!

Toda idea o pensamiento divisorio es una trampa de la mente, la consciencia ha de sortearla con agilidad, con la misma agilidad con la que la propia mente en calma puede alcanzar la iluminación, y de repente ¡Pluff! ¡Satori!

Moraleja 37: "Toda vida es Unión, toda Unión, por ende, es Vida."

Gracias. Carlos García.

martes, 28 de mayo de 2013

El otro lado (The other side)


Muchos en la historia se han aventurado a correr la cortina de la realidad y poder apreciar la existencia inmaculada, tal como es. El otro lado en el que habita el ser indeterminado y la experiencia cuántica. He podido atisbar unos ojos que presenciaban esa otra cara de la moneda y que se fijaban en el límite, ese canto entre la cordura y la locura.Conocí a un gurú que ya habitaba en esa fértil y misteriosa tierra, un paraje donde la necesidad más básica se extingue. 

Una vez que pasas al otro todo deja de ser todo, la duda entra con rapidez, si ella vence estás perdido, el raciocinio y la lucidez de tí habrán huido. La pira que quema lo que uno es, invita en el umbral de ese paso entre este lado y aquel, a resurguir de las cenizas que el pasado dejó marcado con hastío.

Un paso en falso y caes a la sima de la oscuridad, un fallo y esos dos mundos, lo material terrenal y lo espiritual esotérico colapsarán ante tí dejándote tan frágil como el vacío. Si los dos lados se derriten ante tu paso, vuelve si deseas conseguir algo de todo aquello, puesto que si no retornas, las tinieblas de la demencia te atraparán en esa insalubridad mental con la que juegan.

Pocos maestros lograron construir su propio entre este lado y el otro, logrando así construir su propio templo en aquel ígnoto remanso de paz y serenidad. Las herramientas son útiles pero escasas, solo para ello está tú mente, tú espíritu y tu alma. 

Estos dos lares los tenemos muy cerca, incluso dentro del cráneo, pues cada hemisferio cerebral representa sendos lugares de la existencia. Cuanto más cerca estés del otro lado más ganas tendrás de volver sobre tus pasos, ya que el miedo te echará un lazo letal para tu voluntad decorado con sus garras de congoja y te atará a este lado al cual pertenecen la mayoría de los seres que conociste, conoces, y podrás conocer. Las excepciones son pocas, pero son gratificantes.

Moraleja 36: "El mundo material y el mundo espiritual son dos ojos de una misma cara, tú decides cual guiñar primero". 

Gracias. Carlos García.