martes, 17 de abril de 2012

Adiestrar la mente


Para adiestrar la mente se ha de tener presente a la mente como amiga y como un cuerpo inexistente, la mente no existe como tal, no puedes verla ni sentirla, solo puedes pensarla. Las personas piensan que si pierden la mente no les quedará nada pero no es cierto, la mente no es más que una de las innumerables herramientas que tiene el cuerpo, y como herramienta hay que saber utilizarla.

La mente puede ser el martillo que ensamble las piezas de nuestros proyectos o puede ser el martillo que martillee nuestra cabeza hasta la locura. La mente se puede acallar, pero se ha de acallar desde la mente misma y no desde otro sitio. Si la mente fuera callada desde otro sitio se le impondría una conducta, una forma, un sentido de estar callada, pero eso no sería más que un pensamiento camuflado con otro nombre que se hace pasar por bueno.

Cuando la mente misma coge práctica, aprende a estar callada y receptiva, convirtiéndose en agua, no puede cogerse porque se escapa, ni aferrarse a nada porque no permanece.



La mente al ser adiestrada se pone a nuestro servicio, es el mejor sirviente pues siempre estará ahí para lo que necesites, pero cuidado, no la llames cuando el amor te confunda pues ella con sus artimañas de poder mental te confundirá más y te inmiscuirá en lugares en los que no querías participar.



Un pensamiento no es más que una amarra que usa tu mente para sujetarse en puerto, cuando no hay pensamientos la mente vuela y se adentra en un mar desconocido en el que se puede aprender mucho más que al estar amarrado en un triste puerto como si tu barco no pudiera navegar nunca, ni desarrollar la función por y para la que ha sido creado. Has sido creado para explorar, sin embargo la mente no te lo permite, frustrando tus proyectos con malentendidos y pensamientos negativos.

Moraleja 14: "La mente sirve si se usa como herramienta y si ella misma se convierte en tu subordinada, sino poco a poco te vuelves lunático y tu mente acaba por no encontrarse entre el barullo de los pensamientos"

Gracias.

martes, 3 de abril de 2012

Dogmatista de realidades


Es otro de esos entes no piadosos que patrullan por las calles de tu mente, entre los edificios neuronales de tus creencias y en los resquicios más paganos del ser de un credo. Brota de la nada como si el tiempo lo hubiera traído por afán de la providencia más cruda y mas real; el dogmatista de realidades contigo no será leal, pues destruirá cualquier cosa que en ti no esté atada, un cabo suelto es para él un objetivo a destruir.
Es complicado expulsar al dogmatista, es similar a querer romper una amatista, ves su color tan suave e intento al mismo tiempo; pero tu curiosidad que juguetea como un niño quiere saber que es lo que dentro de la piedra se halla. Pero te preguntas ¿cómo voy a romper una piedra tan bonita?, ¿quién destruiría el fuego primordial por el mero hecho de quedarse con el agua primigenia?, ¿qué te obligaría a desnutrir tu mente y a dejar medio seca la conciencia con el fin de evitar a este ente tan abstracto y ruin?

Tu ser entre tanta duda se tambalea, sus sentidos merman y la realidad se repliega.
El ejército de los acontecimientos te envía fenómenos que antes desconocías y que por alguna razón ahora te resultan extraños.
El cielo y la tierra para ti ya no son nada, pues tú mismo has llamado a la puerta de la casa del dogmático y tú mismo le has dicho que a tu hogar acuda, ya que por el contrario, él no se encontraría en el sitio en el cual tu cerebro información procesa.

Su credo te convence, lo tragas, lo engulles como garganta hambrienta y desesperada; bebes su sentir y su pensar, te unes con él. Cuanto más unido a él estás, más separado estarás de ti, pues no puedes ser hielo y gas al mismo tiempo, no hay cabida a tanto en un nivel tan bajo.

La llave de tus esperanzas en su bolsillo ya se encuentra, se la cediste hace ya mucho, antes de que entrara por tu puerta, tras que él hubiera colgado en ti su chaqueta inmaculada y su imagen desconcertante y cuestionada.
Como una gran losa a tu espalda está cargado pues te aplasta como a todos sus siervos universales, no hay nada más que hablar de estas banalidades, ni nada más que decir del dogmatista de realidades.

Moraleja 13: "El dogmatista de realidades te domestica al igual que dueño de perro fiel, pero con consciencia te darás cuenta de que tú eres el dogmático y tú el que lo ha tragado".

Gracias.

lunes, 26 de marzo de 2012

Por tí... y por mí.


Por el fuego que de mi interior nace como una avalancha de fastuosidad, el alud de los sentimientos que mi corazón vierte se sienten en el ambiente, cuando tu mirada enjaguada en mis sentires apasiona la fuerza de este amor que de toda loa, va, sube, escala y escapa más allá de la nubes.

Por el viento que tu pelo alza y menea, mientras mi espíritu se acrecienta a cual León de Nemea; la hidra de mis dudas por mi brazo y mi espada desnuda cae en el abismo de lo inocuo y lo perpetuo. Noto tus labios recorrer el cuerpo que mi piel envuelve y se desmenuza como pastel en manos de niño inquieto.

Por la tierra que mis entrañas encementa, como el ajenjo en el valle de los resucitados tras el apocalipsis de mi latir, te amo más que la madera que forja los pilares de esta caverna que a veces me salva y otras me engulle; no dejaré que el viento huracanado destruye nuestro cobijo de corazón a alma, mente, cuerpo e inclusive sexo.

Por el agua que mi garganta enfría con certera divinidad, por la fuerza que tu poder tiene en el elemento del que hablamos; yo no he llegado a otra conclusión de la cual es un TE AMO; un diluvio de pasión sentida, que en pecho tu marca deja querida.

Por tí, Sara esposa de Abraham, Princesa para los antiguos, pues no habitará en mi corazón más que tu y tu amor conmigo.

Moraleja 12: "El amor mueve"

Gracias.

jueves, 22 de marzo de 2012

Pandora, tan curiosa y tan amada


Alguna vez me hubiera gustado verla, con sus frágiles y cuidadas manos, con ese gesto curioso, abriendo en su soledad la caja de todos los males. Tan preciosa hubiera sido como cualquier persona que camina sobre la tierra, pero al mismo tiempo tan mal recordada por su acción, que la gente incluso teme al hablar de ella.

No hay miedo al mal que Pandora no provocó; pues ella no sabía lo que aquella caja contenía; no había nada más que un estímulo, un pensar, no había ni si quiera mal alguno.

¿Que caja puede contener todos los males? No hay caja que pueda poseer tanto.
Pandora, qué curiosidad te dio al abrir aquella caja que tus manos trémulas no podían mantener ¿cuál es la fuerza que le falta a todo hombre para esquivar los males de tu caja?
No tienes culpa alguna Pandora, solo los creadores de tu caja podrían poseer maldad.

Moraleja 11: "El mal no es una caja ni alguien que la abre, el mal es la persona que lo provoca"

Gracias. Carlos cgccgccgccgc@gmail.com

sábado, 10 de marzo de 2012

Absurda águila bicéfala


Una oposición absurda que crea una grieta en los cimientos de las relaciones humanas, no sirve más que para confirma ese "divide y vencerás" tan antiguo que ha calado en las raíces de toda sociedad.
El pensamiento progresista contra el conservador, el capitalista frente al comunista, la llamada derecha y la bien sabida izquierda. Todo ello no es más que una trampa, es decir, una cárcel que nos encierra y nos tortura, ideas contrarias a otras, un conflicto sin final y por tanto sin sentido.

El símbolo del águila bicéfala ha caído en el pozo de lo absurdo, debemos dejar a un lado nuestras ideas de vertedero para poder avanzar y no quedarnos en el estanque de nuestra perdición. No nos queda nada que perder, solo perderíamos la razón de ser por seguir teniendo pensamientos separadores como los que en la política se ven.
No hay ya separación, es una ilusión que desde que tus primeros procesos mentales se fueron formando te han estado vendiendo de forma gratuita. Es una droga que te hace formar parte de una idea, una idea que te reconcome e idiotiza.

No hay forma de avanzar si nuestros principios como humanos son dejados atrás; sin ideología puedes fácilmente caminar, sin tener nada que explicar. La creencia que alimenta toda esta mentira fue inventada hace ya mucho, siglos atrás, cuando el pensamiento del hombre nacía y su voz defendía lo justo y lo bueno sin tener que preocuparse de uno u otro impertinente gobierno.

Moraleja 10: "Azul y rojo lo mismo son, solo si no creemos que lo formamos tu y yo".

Gracias. Carlos García Claros.